La crisis entre los dos principales socios del Mercosur escaló tras los ataques del presidente argentino Javier Milei contra su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en San Pablo. La respuesta diplomática de Brasil marcó el peor momento del vínculo bilateral en años.
El conflicto no se reduce a un cruce personal entre presidentes: expresa una disputa mayor sobre integración regional, el avance de las derechas y el rumbo de la diplomacia latinoamericana. Brasil y Argentina concentran el grueso del comercio del bloque, por lo que cualquier deterioro sostenido tiene efectos económicos y políticos concretos.
En las próximas horas, la atención estará puesta en si prevalece una lógica de desescalada o si la tensión se profundiza en un año atravesado por definiciones electorales en la región.
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